El Alerón y el tuning
Al margen de las ventajas que los fanáticos obtengan con las mejoras y cambios introducidos en un vehículo tuning, un factor fundamental lo constituye la seguridad con la que termine contando. Este factor suele ser central a la hora de "tunear" un coche o una moto y para ello existe, además, una normativa que debe aplicarse en cada caso. Todo fanático que tunee su vehículo no debe olvidar que el aumento del rendimiento de la unidad debe ir, necesariamente, de la mano de los elementos de seguridad para él mismo y para los demás
Dentro de ese contexto, cobra particular importancia el empleo del alerón. La utilidad de un alerón es idéntica a la de un spoiler con la única distinción de que no se sitúan en la parte posterior. Generalmente se coloca en el extremo delantero (concretamente en el parachoques) y, en menor medida, también puede ser colocado en la parte posterior del vehículo. En líneas generales, puede decirse que el alerón es el componente que genera la circulación del aire en forma ascendente impulsando al propio componente hacia abajo y logrando, por defecto, el arrastre del vehículo. El típico caso del alerón aplicado a los coches puede verse en los monoplazas de Fórmula Uno (F1) y que son las aletas que pueden divisarse en la parte anterior del vehículo. En ese caso de coches, el alerón es un componente fundamental que se encuentra optimizado para lograr un mejor agarre y, en definitiva, una mejor prestación del vehículo sobre el material del circuito o trazado por donde se desliza. Debe quedar claro que, la inclusión del alerón no tiene una aplicación visual y directa en los coches que se emplean normalmente.
Un alerón funciona de la siguiente forma: el aire que se desliza a través de él (recorriendo la forma curva del propio alerón) se dirige hacia la parte superior y, por una ley física, ejerce una fuerza exactamente al revés (hacia abajo) logrando que todos los componentes del vehículo sean empujados. Esa fuerza generada por el alerón le proporciona un mayor empuje a las llantas y hace que los neumáticos alcancen un agarre más logrado y, también, una resistencia más potenciada. En contrapartida, el efecto hace que se reduzca en cierto punto la velocidad del vehículo. |